Bali – Ubud

La primera parte del viaje había sido muy intensa, en unos lugares maravillosos y sin sentirnos turistas al uso: Wae Rebo, travesía en barco de Flores a Lombok y hacer cima en el Rinjani. La siguiente isla en nuestro retorno desde Flores era Bali, ideal para hacer un poco de turismo más relajado y convencional. Para llegar, como ya expliqué en la entrada de Lombok, volvimos a necesitar la ayuda de nuestro amigo-comercial Angus en Sengigi, que nos consiguió unos billetes para ir a Bali, que supuestamente estaban agotados desde hacía 15 días, y que costaban según los folletos 510.000 rupias. Pues Angus nos lo consiguió por 350.000 rupias incluyendo un taxi que nos recogía en el hotel y nos llevaba hasta el puerto de Bangsal (Pamenang).

Además, por fin teníamos un día sin madrugar para poder descansar bien, que hacía falta después de los tres días tan intensos en el Rinjani. A la hora prevista nos recoge un taxi en el mismo hotel CentralInn y nos llevó hasta el puerto de Bangsal (Pamenang). Llegamos a las 10:30, con una hora de antelación, pero ya empezamos a intuir algo raro. A todos los de nuestra cola nos comenzaron a decir que nos fuésemos hacia atrás, que nuestro barco salía a las 12:30. Protestamos junto al resto de gente diciendo que el nuestro era el de las 11:30, pero fue en balde. La razón era que el barco de las 11:30 venía hasta los topes de las islas Gili, y además no parecía muy buena idea subir, había exceso de aforo!!

Nos tocó esperar al siguiente barco de las 12:30, y a parte de colas enormes para entrar y salir, el barco estuvo parado unos 30 minutos en mitad del mar (con el consiguiente meneo adicional) esperando a que le dieran permiso para entrar al puerto de Bali, que estaba saturado. Todo indicaba que íbamos a vivir una experiencia muy diferente a la de las otras islas. Finalmente el resultado fue que llegamos a las 14:30 a Bali, 1:30 más tarde de lo previsto.

Bali

Templo en Bali

Al desembarcar y poner el pie en Bali nos dimos cuenta de lo que es esa isla, ya no estábamos en el mismo país de gente humilde y tranquila, de sonrisas, sin turismo voraz, sin prisas… Ahora nos encontrábamos en un lugar donde éramos como dinero andante, donde no admitían quejas, y donde a la primera de cambio nos contestaron mal.. Un poco decepcionante la primera impresión.

Nada más llegar nos metieron en un grupo y como borregos nos llevaron casi corriendo (da igual las maletas o mochilas que lleves) a una calle infestada de coches de donde salían transfers a diferentes zonas de la isla. A nosotros 4, junto a un chico, nos metieron en un coche con un kamikaze de conductor, que nos llevó a Ubud en 40 minutos.

Como era de esperar no nos llevó a nuestro hotel, sino a una especie de estación donde los coches privados y de particulares se amontonan para repartir a los turistas por Ubud. Después de preguntar a varios chofers (incluido el kamikaze) para que nos llevaran a nuestro hotel, bajamos el precio de 150.000 (precio del kamikaze) a 75.000 rupias.

UBUD (BALI)

El nuevo conductor conducía más relajado y nos permitió ver un poco Ubud sin sufrir por nuestra integridad. La primera impresión fue la de una ciudad colmada de gente, incluso más de la que se podía permitir, al igual que de restaurantes, tiendas, motos y coches.

Llegamos a nuestro hotel que está en una carretera a las afueras de Ubud, el Ubud Canti Accomodation que nos costó 350.000 rupias la habitación doble por noche sin desayuno a través de Booking. Al menos la primera impresión del hotel fue muy buena, pequeño, agradable y muy bonito.

Las habitaciones eran muy amplias con un ventilador en el techo (no hacía falta más) y un pequeño aseo sin separación física. De nuevo el cuarto de baño lo más flojo de los hoteles.

Bali

Vistas desde el hotel

Bali

Piscina del hotel

Lo primero que hicimos fue llevar la ropa y las mochilas a una lavandería cercana al hotel. En la primera nos pidieron 2000 rupias por prenda, y como no sabíamos si era buen precio o no, buscamos un segundo establecimiento para preguntar. Hicimos bien porque a escasos 100 metros nos pidieron la mitad, 1000 rupias por prenda.

Volvemos al hotel y le alquilamos al dueño un par de motos de 125 cc (importante que sean de 125 cc, con las de 49 cc te puedes quedar muy corto). Nos pedía 60.000 rupias por cada una por un día, al final le apretamos y nos las dejó a ese precio pero día y medio. Así pudimos salir a dar una vuelta por Ubud esa misma tarde e ir a cenar.

Fuimos con calma acostumbrándonos a conducir por la izquierda, aunque con la moto resulta más fácil que con un coche (ya tuve una experiencia en Inglaterra). Además queremos ir familiarizándonos con Ubud, que para nuestra sorpresa es bastante grande.

Conforme nos acercábamos al centro las calles comenzaban a estar más y más iluminadas, más y más llenas de tiendas y de personas, y más y más llenas de motos y coches. tantas motos que hasta fue complicado buscar aparcamiento para dejar las motos en la zona cercana al restaurante.

NOTA IMPORTANTE: haced una foto a la matrícula de la moto y a la moto cuando la aparquéis. Pensad que hay miles de motos y la mayoría son iguales, y puede llegar a ser complicado saber cuál es la tuya!!!

Para cenar fuimos al Warung Biah Biah, recomendado por el dueño del hotel. Está en un pequeño pasaje lleno de bares y hostales, en Jl. Gootama Nº 13. Ya con la carta nos quedamos a cuadros, pequeñas tapas de 5000 a 8000 rupias ( de 35 a 50 céntimos de euro), sabíamos que Bali era barato pero no tanto!!

Le pedimos de casi todas por duplicado, más vino de arroz, varias bintangs (cervezas) y agua. Todo por 400.000 rupias, muy bien de precio. Lo bueno es que puedes probar muchas cosas y tiene variedad, sobre todo si estás un poco cansado de noodles y arroz, aunque para mi gusto le faltaba un poco de sabor en los platos. Aun así recomiendo una visita.

Bali b4 Bali Bali

Este primer día en Bali es de transición y descanso, así que solo queda volver al hotel y descansar.

Perdonad, las fotos de este primer día son de móvil, no teníamos las cámaras con batería.

2 comentarios

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