Ubud

Una de las cosas buenas de no haber reservado nada del viaje con anterioridad era poder montarlo al momento y decidir in situ cuál sería nuestro siguiente paso, esta vez en Ubud.

Habíamos pensado en ir hacia el norte de la isla buscando entornos naturales y huyendo de las grandes masas turísticas, pero la verdad es que necesitábamos descansar un poco después del viaje tan intenso que llevábamos. Dormir más de dos noches seguidas en camas y no en esterillas en el suelo nos había ido bien, por lo que decidimos quedarnos en Ubud y darnos un día de tregua.

Así nos acoplábamos a los intereses de la otra pareja, algo muy importante cuando se viaja en grupo, adaptarse a todos los gustos. El problema es que habíamos cancelado la noche que nos quedaba en nuestro hotel por la mañana antes de salir con las motos, y cuando quisimos contratarla a la vuelta de nuevo no había sitio.

Tampoco nos importó mucho ya que en Ubud hay más oferta que demanda aunque parezca mentira, nos lo tomamos con calma. Primero un buen desayuno de nuevo, a base de tostadas de sandwich con dulce de leche, café y fruta. ¡Buenísimo!

Además, el dueño que era muy enrollado nos dejó las motos por la mañana con la excusa de que ayer era muy de noche y teníamos que llenar el depósito de gasolina, así pudimos recoger la ropa de la lavandería sin tener que cargar con ella andando. Llamamos al mismo taxista que nos trajo al hotel y mientras venía nos dio tiempo a pegamos un baño relajante en la piscina y ducharnos.

El hotel nos costó 1.400.000 rupias (97 euros) por las dos habitaciones, más 240.000 rupias (16 euros) por los 8 desayunos.

El taxista nos llevó al hotel que habíamos visto y reservado a través de Booking por el mismo precio con desayuno, bastante céntrico pero  a su vez en una calle muy tranquila. En ese tramo liamos al taxista para que al día siguiente nos hiciera un tour por la isla, y después nos llevara al aeropuerto, ya que habíamos comprado también esa mañana los billetes para volar a Semarang. El negocio acaba con 100.000 rupias por el traslado al hotel, más 700.000 rupias por el tour, que esta genial.

El hotel es el Jaya Bungalaus en la calle Jalan Bisma de Ubud, nos sorprende muy gratamente, un lugar precioso y una habitación superior especial, con terraza a los jardines y piscina. Esta vez un baño enorme con bañera, pero de nuevo lo menos vistoso de la habitación.

Después de un rato decidiendo lo que íbamos a hacer ese día y el siguiente, nos fuimos a dar un paseo. La verdad es que la situaciones era idónea, podíamos ir andando al centro y a su vez la zona era muy tranquila, con un montón de hoteles pequeños, restaurantes, tiendas, centros de masajes.., pero sin mucha gente.

Después del paseo nos paramos en el restaurante del hostal Pondok Mawar que estaba cerca del nuestro. El dueño muy amable nos enseñó las habitaciones que estaban geniales y a un precio muy bueno. Nos llevó arriba a una terraza donde comenzamos a tomarnos unas cervezas ya acabamos comiendo. Estábamos tan bien que decidimos dejar pasar el tiempo, hablar y disfrutar del momento de relax.

Ubud

Ubud

Ubud

Ubud

Justo al lado, de vuelta al hotel a nuestro hotel, paramos en un centro de masajes donde vemos a unos españoles que nos cuentan que era el 3º que se hacían, y que los otros dos habían sido un engaño comparado con este.

No estaba en nuestros planes, pero como estábamos de relax decidimos pasar 3, además bajamos el precio de 155.000 rupias a 100.000 por persona. No estuvo mal, es un masaje relajante por todo el cuerpo, en entorno relajante, el sitio también lo valía, una habitación abierta al exterior, con una ducha en la terraza.

Masaje en Ubud Bali

Masaje

Después de descansar en el hotel vamos andando al centro, tardamos 10 minutos, y compramos las entradas para otro espectáculo de danza balinesa, esta vez el típico que todos tenemos en mente, con esas bailarinas que no mueven ni un músculo de la cara pero si los ojos y las manos de una forma muy especial. Está bien, pero a mi gusto el de la danza del fuego es más espectacular y cansa menos, este nos llegó a aburrir un poco al final.

Para acabar el día de relax volvemos a la calle Jl. Gootama para cenar en un japonés que habíamos fichado desde el primer día. También nos apetece cambiar un poco de comida. Nos pegamos un buen homenaje a sushi buenísimo, repitiendo incluso platos, entrantes, vino blanco, bintang, probamos la Bali Hai.. Pagamos 960.000 rupias que no fue nada caro teniendo en cuenta todo lo que comimos y bebimos.

Paseo, sacamos dinero de un cajero de Ubud y a dormir.

De nuevo perdonar por las fotos pero fue un día de descanso total, hasta de la cámara. Las que he puesto son de móvil.

2 comentarios

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